miércoles, 3 de abril de 2013

¿Pueden nuestras cuentas ser confiscadas en cualquier momento?

Manuel Caraballo, 2 de Abril de 2013

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banca
Hace unos días, un seguidor de mi blog desde América me envió dos artículos muy interesantes tras leer uno de mis posts referentes a Chipre. Se trata de un artículo en CounterPunch y varias declaraciones en vídeo del inversor Jim Rogers en la CNBC con el tajante título “Get your money out of the banks” (mantén tu dinero fuera de los bancos), de Nigel Farage, para Fox News, líder del partido de la Independencia del Reino Unido y Eurodiputado, “I never thought that the EU will resort to stealing money just to keep the banks propped up” (nunca pensé que la UE fuera capaz de robar dinero para apoyar a los bancos), donde expresa sus inquietudes sobre la banca española. También expresa sus opiniones Marc Faber, analista de inversiones y empresario suizo presidente de Marc Faber Limited, apodado Dr. Doom, que indica para Bloomberg que “not even gold wil save you from what is coming” (ni siquiera el oro te salvará de lo que viene). Tres auténticas joyas de preocupación sobre las erróneas decisiones de nuestros gobernantes europeos y nuestro sistema financiero de casino.
Todos ellos califican el hecho, con mayor o menor énfasis, como de robo institucionalizado. Pero vayamos por partes.
Jim Rogers no escatima en expresar sus opiniones acerca del sistema financiero internacional y las malas praxis que se están desarrollando en la UE, y más concretamente sobre la incertidumbre que generará en las inversiones a nivel mundial las declaraciones del ministro holandés de finanzas, Jeroen Dijssebloem, del que ya he hablado hace poco.
Si pensamos que en realidad todo el sistema financiero se sustenta en la premisa de la “confianza”, medidas como las implementadas en Chipre y las declaraciones de Dijssebloem, van en el camino contrario, y ponen en jaque a todo el sistema financiero europeo, y por extensión al mundial. De nada valen sus declaraciones posteriores aclarando que las medidas de Chipre son excepcionales y no se va a repetir en ningún otro país europeo: el daño ya está hecho.
Pero, volvamos sobre el título de este texto, ¿nuestras cuentas pueden ser confiscadas en cualquier momento? Mi respuesta es sí. Si nos atenemos a las explicaciones dadas por Ellen Brown en CounterPunch, sólo tenemos que dirigirnos a documentos del gobierno de EE.UU. y del Banco de Inglaterra que se originaron tras las sesiones del G20 en Basilea (Suiza) para comprobar que estos gobiernos hace tiempo que trabajan sobre esa hipótesis. La cuestión consistiría en romper las ayudas a la banca provenientes de nuestros sistemas fiscales (dinero del contribuyente) para que sean los clientes de los bancos (los depositarios) quieren salven a sus proveedores de servicios (la propia banca), por lo que se ve. A cambio, se propone un trueque de los montantes de los depósitos por acciones de los bancos. Lo cual no deja de ser muy gracioso, si nos acordamos de a cuánto se vendieron las primeras acciones de Bankia y cuál es su cotización a día de hoy. La confiscación del 60% para los depósitos mayores de 100.000 euros en Chipre es un chiste comparado con esta posibilidad en España.
La conformidad tonta de los chipriotas en relación a la confiscación de los depósitos superiores a 100.000 euros, argumentando que son el resultado de un sistema bancario opaco, a donde van a parar fondos de procedencia dudosa, evasión de capitales o de impuestos, o todo junto. Culpa no de las personas que han confiado en las autoridades chipriotas para depositar su dinero, sino de un sistema que lo permite a priori. No hay que poner una multa a algo que es legal; habrá que cambiar la ley y permitir a las personas que tomen una decisión coherente con la nueva legislación y sus intereses personales. Esta medida es tanto como multar a todos los coches que pasen por una calle porque suponemos que tarde o temprano van a cometer alguna infracción de tráfico, incluso alguna que al legislador se le ocurra en el futuro. ¡En fin!
En cualquier otro país europeo, donde esta facilidad “opaca” no existe, indicar que los ricos y súper-ricos no tienen depósitos millonarios en los bancos, sino que su riqueza la mantienen en forma de otro tipo de activos, más o menos líquidos, que les permite protegerla. Por tanto, una medida de este tipo, a quien realmente afecta no es precisamente a estas clases.
Todo ello nos hace concluir que de alguna manera nuestro sistema económico, especialmente el financiero, tiene que cambiar radicalmente. No es posible un sistema que esté basado en el préstamo indiscriminado del BCE a la banca maltrecha que lo único que hace es comprar deuda pública que crece sin fin (en 2012 todos los países europeos vieron crecer su deuda, y nuestro propio gobierno está negociando con las autoridades comunitarias un déficit para este año del 6%). En algún momento se producirá el colapso del sistema. Muchos nos preguntamos incluso si el sistema capitalista moderno es sostenible, como hace Kenneth Rogoff.
Por otro lado, tal como indica Marc Faber para Boomberg TV, se imprime mucho dinero, pero no va a parar a la economía productiva, sino que se queda atrapado en la industria de servicios financieros y entre las personas que tienen acceso a estos grandes fondos, en su mayoría súper-ricos. Estos fondos sólo ayudan a crear burbuja tras burbuja; primero la que se creó alrededor del NASDAQ entre 1997 y 2000, luego la de la vivienda hasta 2007, luego las “commodities” en 2008 cuando la economía estaba ya en recesión. Más recientemente, ayudando a subir las bolsas de las principales economías emergentes, como Indonesia, Filipinas, Tailandia, donde los índices de sus mercados bursátiles se han incrementado hasta hasta cuatro veces desde mínimos de 2009. Ni siquiera la burbuja creada alrededor del oro podrá resistir si finalmente se demuestra una crisis sistémica, como la que parece nos amenaza.
Por último, y respecto a la confiscación de cuentas bancarias, debemos tener muy presente que los depósitos en la UE están teóricamente protegidos hasta 100.000 euros por depositante y banco. Me gustaría saber cuál es el monto del fondo preparado para tal eventualidad. Nos podemos encontrar con algunas sorpresas de insolvencia. Además, siempre existe la posibilidad de cambiar la Ley con efecto retroactivo, y si no que se lo pregunten a los chipriotas.
Sí, nuestras cuentas pueden ser confiscadas en cualquier momento.

Foto de Manuel Caraballo
Fuente:  http://www.gurusblog.com/archives/cuentas-confiscadas-cualquier-momento/02/04/2013/

martes, 19 de marzo de 2013

Abogado

La gigantesca hazaña de un humilde abogado

El defensor de Mohamed Aziz ha sido el artífice del revolcón al sistema de desahucios

El abogado, emocionado, junto a Mohamed Aziz, poco después de conocer el fallo del Tribunal de la UE. / c. r.

Cuando Mohamed Aziz le explicó sus problemas con la hipoteca, Antonio Moreno ya padecía el cáncer que le mató un año después. Habían sido vecinos y esa proximidad les convirtió en amigos. Antonio pasaba las tardes cuidando con mimo su pequeño huerto en una granja de Martorell, a 40 kilómetros de Barcelona. Mohamed, que entonces se ganaba la vida como obrero, cuidaba de su familia, llegada de Marruecos.

Un día, Mohamed se encontró a Antonio en una farmacia y le contó que se había quedado en paro, que había dejado de pagar cuotas de la hipoteca y que el banco amenazaba con echarle de casa, como así ocurrió después, en enero de 2011. Antonio no podía ayudarle, pero sabía quién podía hacerlo: su hijo Dionisio, un modesto abogado con piso y despacho en el casco viejo de Martorell.
“Antonio me dijo: ‘No te preocupes, voy a hablar con Dionisio y él te ayudará’. Desde entonces, Dioni, yo le llamo así, siempre me ha llevado de la mano”, cuenta Aziz sobre su “abogado y amigo”, protagonista silencioso del caso que ha puesto patas arriba el sistema español de desahucios y ha dado esperanza a miles de personas que han perdido sus casas —o están camino de hacerlo— porque no pueden saldar sus deudas con los bancos.
Dionisio Moreno, separado, de 43 años, vecino y “militante de Martorell y su historia milenaria” es un hombre peculiar; para quienes le conocen, excepcional: “Es una persona que engancha, que ha dado una lección de valores humanos y éticos”, asegura Verónica Dávalos, abogada de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que ha pasado horas en su compañía para apoyarle. “Como este chico hay pocos, siempre ayuda a los pobres y sin pedir nada a cambio”, ratifica Aziz.
Una publicidad bancaria le dio la pista para orientar la defensa del caso
Sus periquitos —ahora tiene siete— ocupan un lugar central de la casa. “Aquí no les molesta el ruido: ni veo la tele ni escucho la radio”, explica Moreno. Los domestica lanzándolos contra las cortinas rosas del comedor, que filtran la luz del sol. “Luego los regalo, sobre todo a familias con niños, que son muy cariñosos”. “Yo, de hecho, soy como un niño, tengo juguetitos por toda la casa”, añade sentado frente a dos figurillas de caballeros de la Edad Media que hay en su despacho, el lugar donde alumbró una idea que se ha demostrado brillante: invocar los derechos del consumidor de la UE para denunciar cláusulas abusivas en el préstamo hipotecario de Mohamed.
La inspiración, como se dice, le pilló trabajando. La pista para vencer a Caixa Tarragona y evitar el desahucio del amigo de su padre se la dio otro banco, que le había enviado “una de esas cartas de publicidad”. Hablaba de unos productos financieros. El abogado trazó en su mente una línea de conceptos (productos, clientes, consumidor...) que le llevó a dar con la tecla adecuada. “Ha trabajado de forma magistral. Lo que ha hecho tiene mucho mérito, ha renunciado a otros proyectos profesionales por ayudar a un amigo”, sugiere Dávalos.
Dionisio Moreno, abogado de Aziz, el jueves, en su despacho. / carles ribas
Prudente, Moreno no ha querido vender la piel del oso antes de cazarlo. Por eso se ha mantenido en un silencio monacal hasta el jueves, cuando se hizo pública la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE. Entonces, toda la tensión acumulada estalló en forma de lágrimas. “Vaya, así me siento una persona importante”, bromeaba tras conocer la buena nueva, rodeado por cámaras de televisión. Él insiste en que es un abogado “sencillo y sin medios”, que vive solo, sin más compañía que sus periquitos, y que vio en el caso de Aziz “una injusticia” que debía ser subsanada.
El pleito le ha hecho perder dinero, pero no ha perdido la sonrisa. “Ha sido como un hermano. Ha trabajado sin cobrar nada, todo lo ha pagado él. No me dejaba pagar nada, ni las fotocopias. Hasta me ayudó a comprar comida para mi familia”, recuerda el hombre desahuciado, eternamente agradecido a su defensor. Cuando el banco le reclamó cuatro meses atrasados de la hipoteca, Moreno se ofreció a poner de su bolsillo una parte.
El abogado de Martorell ha vivido a través del caso Aziz una epopeya personal y profesional que tuvo su culmen en el estrambótico viaje a Luxemburgo para comparecer ante al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. “El hecho de que Dioni fuera a aquella vista fue determinante; los jueces vieron de qué iba esto”, defiende Dávalos. “Me ha contado tantas veces las anécdotas que parece que haya viajado con él”, añade.
El abogado tenía previsto aprovechar la vista a la Curia, en Luxemburgo, para pasar un par de días en París con su pareja. Al final, para no distraerse, fue solo. Compró los billetes más baratos que encontró en una compañía de bajo coste y, desde el aeropuerto Charles de Gaulle, viajó a Luxemburgo en coche. Como la hora de entrada al hotel ya había pasado cuando llegó, se quedó sin alojamiento. Deambuló por Bruselas hasta encontrar “un restaurante chino donde se podía leer chambres [habitaciones]”. Allí pudo ducharse y dormir unas horas. Al día siguiente, a las nueve de la mañana, tenía que defender el caso.
No fueron mejor las cosas el día del juicio. “¡Me encontré un atasco descomunal para entrar a Luxemburgo!”. Se perdió varias veces. Primero fue a parar a “un tribunal que no era”. Después, por culpa de unas obras, acabó “en medio del bosque”. Hasta que un alma caritativa le indicó el camino. Tras “rodear todo el edificio”, encontrarse “un par de puertas cerradas” y colocarse precipitadamente “una toga francesa, con un pañolón delante”, entró a la sala justo cuando hablaba el abogado del banco. “Hice una reverencia y me bebí todo el agua que había. Luego me llamaron al atril y tuve que hablar sin mirar ningún papel. Estaba muy nervioso, pero fue bien”.
“La injusticia” llevó a Moreno a defender al desahuciado. No ha ganado ni un euro
“Ha sido toda una aventura, pero no sé si querría vivir otra así”, concluye Moreno, del que sus amigos destacan, como virtud primordial, la bondad. Pese a esas dudas, el abogado dice, con cierto aire enigmático, que sigue investigando sobre el drama de las hipotecas. “Creo que no fueron los mercados, sino los bancos, quienes pusieron precio a los pisos. Y lo hicieron en función de los préstamos que estaban dispuestos a conceder”. Lo hará, dice, paso a paso y en silencio. “Su triunfo es el triunfo de la hormiguita”, subraya la abogada de la PAH.
Más que abogado, en realidad Dionisio Moreno quería ser arqueólogo. “Pero no pude rechazar la beca de un banco —ríe— para estudiar Derecho. Me gustaba estudiar y el trato con la gente”, dice. Tras pasar unos años en un despacho “corriente”, se lo montó por su cuenta. Ahora tiene su sede en una pequeña habitación de casa. Como Carrie Mathison, la espía de la CIA de Homeland, el abogado ordena sus pensamientos en un enorme tablón de corcho que cuelga en la pared.
Al margen de su faceta altruista, a Moreno le gusta la novela histórica, la cocina —el jueves preparó dos tartas de manzana para celebrar la sentencia— y “salir al campo a buscar cosas”. “No encuentro restos arqueológicos, pero sí espárragos”, ironiza. Siempre ha estado en contacto con la naturaleza. De adolescente, trabajó en la granja de su padre, junto a la que más tarde vivió Aziz. “Teníamos un terrenito con gallinas y conejos. Mohamed, al que mi padre llamaba cariñosamente El Negro, y un amigo suyo, venían a comprar huevos”.
El caso Aziz ha convertido a Moreno, a la fuerza, en un experto en desahucios, a los que no es del todo ajeno. “De vez en cuando debo algunas cuotas de mi hipoteca. Siempre voy justo, pero por ahora llego a tiempo para pagar”. Para él, el caso no ha sido solo una lucha por buscar soluciones contra el drama de los desahucios en España, sino también una especie de terapia personal que le ha ayudado a superar el duelo por la muerte de su padre. “Ha sido el juicio de mi vida; tapé esa pérdida trabajando mucho”.
Fuente:  http://politica.elpais.com/politica/2013/03/17/actualidad/1363545023_410383.html

jueves, 14 de marzo de 2013

Ley hipotecaria abusiva... y lo dicen ahora... más vale tarde que nunca claro...

El Tribunal de Justicia europeo considera abusiva la ley española sobre desahucios La sentencia del Tribunal europeo dice que es contraria a las normas de la Unión El fallo del tribunal europeo será directamente aplicable a partir de ahora DESCARGABLE Consulta la sentencia de la Corte de Luxemburgo Luis Doncel / Mónica Ceberio Belaza Bruselas / Madrid 14 MAR 2013 - 10:09 CET26 Archivado en: TJUE Desahucios Tribunales UE Poder judicial Vivienda España Organizaciones internacionales Problemas sociales Política Relaciones exteriores Urbanismo Europa Justicia Sociedad Imagen de una de las manifestaciones en contra de los desahucios. / EFE Recomendar en Facebook 929 Twittear 1 Enviar a LinkedIn 9 Enviar a Tuenti Enviar a Menéame Enviar a Eskup Enviar Imprimir Guardar El Tribunal de Justicia de la Unión Europea considera abusiva e ilegal la normativa española sobre desahucios que permite que las familias que no pueden pagar una hipoteca puedan quedarse en la calle y con la deuda a cuestas. Esta posibilidad vulnera los derechos de los consumidores que protege la directiva comunitaria y así lo ha plasmado el tribunal en su sentencia. Una de las argumentaciones de la sentencia hace referencia a que, ante los procesos de desahucio, los jueces o pueden adoptar medidas cautelares "entre ellas, en particular, la suspensión del procedimiento de ejecución hipotecaria, cuando acordar tales medidas sea necesario para garantizar la plena eficacia de su decisión final". Es decir, considera que la legislación española, que no permite paralizar un desahucio invocando cláusulas abusivas, vulnera la normativa europea sobre los consumidores porque no garantiza una protección suficiente frente a cláusulas abusivas. El fallo del tribunal europeo será directamente aplicable a partir de ahora y en los procesos que están vivos, así como en las sentencias pendientes de dictar. más información El Gobierno no admitirá la dación en pago generalizada Los desahuciados miran a Europa Miles de personas reivindican en 50 ciudades el derecho a la vivienda Cuatro años para arrancar un debate contra las hipotecas abusivas La sentencia es de obligado cumplimiento por todos los jueces de la UE. Los magistrados deberán tener en cuenta esta sentencia en todos los casos, aunque el fallo no es vinculante. Pese a que España no estaría formalmente obligada a cambiar la ley, el Gobierno español ha esperado a conocer la sentencia para aprobar el proyecto de ley sobre desahucios que está en tramitación en el Congreso. El origen de todo fue Mohamed Aziz, un vecino de Martorell (Barcelona), que fue desahuciado en enero 2011 y cuyo caso llegó al Juzgado Mercantil número 3 de Barcelona. El titular del juzgado, José María Fernández Seijo, planteó una cuestión prejudicial a Luxemburgo para saber si la ley española es compatible con los derechos de los consumidores que protege la directiva comunitaria. Lo hizo, explica él, después de que el Constitucional rechazara estudiar una cuestión de un juez de Sabadell sobre si las ejecuciones hipotecarias vulneraban derechos de los ciudadanos, buscando una mayor sensibilidad en la Unión Europea. La sentencia coincide en el tiempo con el trámite parlamentario en el Congreso de los Diputados de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que, respaldada por un millón y medio de firmas, pide que se paralicen los desahucios, que los afectados puedan devolver sus pisos al banco y quedarse a vivir pagando un alquiler social. El dictamen no vinculante emitido en noviembre pasado por la abogada general de la Unión Juliane Kokott, ya dijo que “el sistema de ejecución hipotecaria español limita de forma grave las posibilidades de defensa del ejecutado a la luz de la normativa europea”. En sus conclusiones, la abogada general recordó que, al no existir en e derecho de la UE una armonización de las medidas de ejecución forzosa, corresponde a los Estados miembros establecer las modalidades procesales. No obstante, el dictamen precisó que la regulación procesal nacional no puede conducir a que se obstaculicen los derechos garantizados al consumidor por la directiva europea contra las cláusulas contractuales abusivas. Y la abogada general estimó que "la regulación procesal española es incompatible con la directiva, pues menoscaba la eficacia de la protección que ésta persigue". Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2013/03/14/actualidad/1363248602_932663.html

martes, 12 de marzo de 2013

¿Quien celebra el día de la mujer trabajadora?

Acosadores e idiotas Este pacto que no tiene nombre se veía venir desde las elecciones municipales. ¿A qué viene ahora la extrañeza de Rubalcaba? Juan José Millás 9 MAR 2013 - 12:58 CET581 Archivado en: Ponferrada Acoso sexual Opinión Nevenka Fernández -Me desapunte usted de esta mierda, por favor. Hablamos, claro de la alianza, en Ponferrada, entre el PSOE e Ismael Álvarez, una alianza que se veía venir desde que Álvarez obtuviera sus cinco o seis concejales gracias a los votos de una sociedad completamente enferma, una sociedad en la que la víctima, Nevenka Fernández, pese a haber ganado la batalla judicial, perdió la social, pues tuvo que exiliarse. Y en el exilio continúa. Su acosador, en cambio, fue recibido con vítores en todos los bares de la región, donde hizo más amigos de los que tenía antes del crimen. Un héroe. Se veía venir, decíamos, desde las últimas elecciones municipales. ¿A qué viene ahora la extrañeza de Rubalcaba y los lloriqueos de Oscar López, que en el momento de escribir estas líneas continúa sin dimitir? Lo han hecho todo ante sus ojos. Si lo sabía yo, que soy un piernas, lo sabía toda la ejecutiva del partido. ¿Pero cuánto vale la alcaldía de Ponferrada? Mucho, muchísimo, y hablamos de pasta, de pasta de todos los colores, incluido el negro. Eso ha sido, la pasta. Olvídense ustedes de toda la retórica biempensante del nuevo alcalde, al que daba asco ver en la tele abrazándose, ebrio, a sus compañeros. Parecía una escena del 22 de diciembre, después del Gordo. Y es que, en efecto, le había tocado el Gordo. En su día, Nevenka se quedó sola, completamente sola, ya que el feminismo de la época pensó: “Que se joda, no haber sido de derechas”. Así me lo reconoció, tras la publicación de mi libro sobre el caso, un grupo de mujeres socialistas que me invitó a cenar y me regaló un ramo de flores. Así que teníamos, por un lado, a Ana Botella, y todos los suyos, solidarizándose con el acosador y, por otro, a toda la izquierda callada frente a lo que consideraba un ajuste de cuentas entre gente de la derecha. Que lo arreglen entre ellos. Que se joda. No haber sido guapa. Pero porque hay historia, y una historia muy fea, este pacto explícito entre acosadores e idiotas no tiene nombre. ¿Pero dónde estaban, Dios mío, dónde estaban, todas las militantes del PSOE en el momento de consumarse la moción que daba la alcaldía al tonto de Samuel Folgueral? Perdón, ya caigo: estaban celebrando el Día Internacional de la Mujer. Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2013/03/09/actualidad/1362830297_566347.html

Mas dinero improductivo...

Carlos Sánchez MIENTRAS TANTO ¿Corrupción? Esto sí que es corrupción Dimitri5 es un lector de El Confidencial. Y ha escrito, probablemente, el comentario que mejor sintetiza el drama de la economía española: “Mientras las administraciones no reduzcan su gasto, no hay solución”, sostiene. “Es como Saturno devorando a sus hijos. La administración acapara todo el crédito disponible con la colaboración de Bruselas”. Y continúa Dimitri5: “Las normas de Basilea permiten que cuando un banco invierte en deuda pública de un Estado insolvente, no tenga que provisionar; y cuando presta a una pyme creadora de puestos de trabajo, sí tenga que hacerlo. Se está distorsionando la financiación productiva creadora de empleo, fuente de riqueza e ingresos para el fisco. Desviándola al gasto improductivo, a la orgía de gastos de administraciones públicas parasitarias. Duplicadas y colocadero de políticos y otros paniaguados. Es inútil recibir ayuda de Bruselas para rescatar al sector financiero si es para quemar esa ayuda en sueldos improductivos. Sólo estamos hundiendo al país en una mayor deuda sin esperanza de un retorno del dinero dilapidado”. Difícil, muy difícil, resumir mejor en apenas un par de párrafos las miserias de un país que, paradójicamente, celebra como un éxito que cada semana el sector público se vea obligado a pedir casi 5.000 millones de euros al mercado. Un auténtico disparate que sólo ayuda a enmudecer los problemas, pero no los resuelve. Lo más chocante, sin embargo, es que este proceso de endeudamiento (y empobrecimiento de la nación) se produce en ausencia de un verdadero debate sobre hacia dónde va la economía real más allá del tópico y las generalidades: mayor competitividad y exportaciones. Mientras se pone el foco en la creación de nuevas empresas con políticas a favor del emprendimiento (sin duda necesarias), se deja morir a muchas que son viables. España es hoy un páramo industrial. Y lo que es todavía peor, pasa de puntillas sobre la orientación de la política económica como si se tratara de un asunto menor. El sector público, volcado en su propio ajuste, parece complacido con ese nuevo rol internacional que cumplirá la economía a la salida de la crisis si nada lo remedia: un papel subsidiario de las grandes potencias. Un país especializado en suministrar mano de obra barata y productos de baja intensidad tecnológica a la Europa del norte. Y que se articula a través de la devaluación interna que se reclama desde Alemania. Hace diez años, sin embargo, y como ha escrito el economista Daniel Gros, se consideraba a Alemania el enfermo de Europa. Su economía era incapaz de salir de la recesión, mientras que el resto del continente se recuperaba. Su tasa de paro era superior a la media de la eurozona; mantenía déficits excesivos, y su sistema financiero estaba en crisis. Una década después, se ve a Alemania como un modelo que todos deberían imitar. España es hoy un páramo industrial. Y lo que es todavía peor, pasa de puntillas sobre la orientación de la política económica.Muchos achacan la recuperación alemana a la reforma laboral, pero su impacto ha sido muy inferior al que suele decirse. Sin duda, por motivos ideológicos. Alemania ha salido del pozo debido a que desde hace siglo y medio ha contado con un aparato productivo muy potente volcado a las exportaciones y fuertemente imbricado en el sistema educativo, lo que le ha permitido aprovechar el despegue de los países emergentes. Eso explica que apenas haya perdido cuota de mercado en un contexto muy competitivo. Los inventores La vinculación entre la industria y el sistema educativo no es, desde luego, un asunto baladí. Ni nuevo. A menudo se suelen poner como ejemplo dos grandes figuras que influyeron de forma determinante en la industrialización alemana. Una es Ernst Werner M. von Siemens (1816- 1892), ingeniero industrial y teniente de la artillería prusiana, capaz de construir en 1847 un nuevo telégrafo que permitió tender cables submarinos transoceánicos que sería la base para la creación de Siemens, fundada ese mismo año. Hoy Siemens está presente en todo el planeta y no sólo vendiendo los viejos tranvías que poblaron las grandes urbes. La otra figura es Carl Duisberg (1861-1935), personaje esencial que explica la creación del Grupo Bayer y el desarrollo de la industria química y farmacéutica germana, estudiante de química en Göttingen y Jena, antes de ser nombrado director de Farbenfabriken Bayer, quien buscada un químico con talento para “hacer inventos”, como recordaba hace algún tiempo el profesor Lamo de Espinosa. Esos “inventos” son los que sostienen hoy la economía germana, que no sólo ha aumentado su productividad gracias a la introducción de mayor flexibilidad en sus relaciones laborales e industriales (Agenda 2010), sino que, al mismo tiempo, ha tenido bien cuidado en preservar su aparato productivo. Ese es, en realidad, el reto de la política económica de Rajoy. No sólo rebajar la prima de riesgo, sino también encauzar los diferentes modelos productivos que genera una economía compleja como es la española. Un reciente estudio de la profesora Eva Benages, pone de manifiesto negro sobre blanco la naturaleza del problema. España fracasa en intensidad en el uso del conocimiento. Y no sólo eso, continúa confiando su crecimiento en los sectores con menor valor añadido: construcción, hostelería, agricultura, ganadería, pesca o actividades inmobiliarias, que apenas representan el 40% del valor añadido total. No se contrata porque no se produce, no se produce porque no se vende, no se vende porque nadie quiere gastar. Es por eso que parece el momento de comenzar a reestructurar la deuda privada en sectores altamente apalancadosO dicho en otros términos igualmente ilustrativos. Como se ha puesto de relieve recientemente, España sigue a la cola, y muy a la cola, en el ránking de patentes a nivel mundial. Entre las naciones avanzadas, sólo por delante de países como Eslovaquia, Grecia o Portugal, lo que da idea de que algo no se ha hecho bien. La economía del conocimiento y las patentes son, en realidad, las dos caras de una misma moneda que pueden evitar el mayor peligro que existe actualmente en Europa: la divergencia entre economías que comparten una misma divisa y que no aprovechan las externalidades debido a una especialización productiva absurda. Unos producen mientras que otros compran sus productos creando burbujas artificiales de dinero que periódicamente explotan. Esa Europa es inviable. No es posible que coexistan en la región enormes diferencias sociales y económicas. Media docena de países disfrutan ahora, por ejemplo, de un desempleo inferior al 7%, mientras que otra media docena sufre un paro superior al 14% (y Grecia y España por encima del 25%). Castigo a las pymes españolas Otro ejemplo igualmente ilustrativo que revela hasta qué punto ha fracasado la unión monetaria. Las pymes españolas (datos de enero) pagan por financiarse 221 puntos básicos más que las alemanas en las nuevas operaciones de hasta un millón de euros. Y en contra de lo que pueda creerse, pese a la rebaja de la prima de riesgo, ese diferencial no ha dejado de crecer. Hace un año se situaba en 138 puntos básicos. Y en noviembre de 2010 era cero. Como lo leen. Es decir, que pese a la moneda única y la unión monetaria, la divergencia crece y crece. La prima de riesgo baja, pero financiarse en cada vez más caro. Es verdad que los ajustes realizados en Europa han corregido algunos desequilibrios de los países periféricos. En particular en naciones como España, cuya balanza de pagos cerró el año pasado con un déficit de apenas el 0,8% del PIB (lejos del 10% que llegó a representar en 2007). Pero como sostiene el economista Pisani-Ferry, la contracción de la demanda interna explica en buena medida la mejora. No es fruto, por lo tanto, de un avance sustancial de la competitividad, como de forma un tanto cínica aseguran algunos altos funcionarios del Gobierno. Como no puede ser de otra manera, la tendencia de los países con más desempleo y menor productividad será deprimir los salarios para ser más competitivos, pero ese sería un error estratégico. La solución pasa por construir economías homogéneas y no basadas en una división artificial parecida a lo que un día se llamó norte-sur. O ricos y pobres, como se prefiera. Y lo cierto es que para evitar esa catástrofe no hay más remedio que resolver el problema de la deuda. Tanto la soberana como la privada. El desapalancamiento es necesario para que puedan sobrevivir las compañías que hoy sufren el racionamiento del crédito y que pueden caer si la recesión se alargaPero ninguna crisis de deuda se ha resuelto sin una quita por parte de los acreedores, salvo que se pretenda asfixiar a los países, con todas las consecuencias fatales que eso conlleva (el PIB de Grecia se ha contraído ya un 20%). Y una recesión prolongada sin duda que puede llevarse por delante buena parte del tejido productivo de un país, como de hecho puede estar sucediendo ya en España. Cerrar una empresa es mucho más costoso que abrir una nueva. Como diría el profesor Alfredo Pastor, “no se contrata porque no se produce, no se produce porque no se vende, no se vende porque nadie quiere gastar”. Es por eso que parece el momento de comenzar a reestructurar la deuda privada en sectores altamente apalancados. Aunque sufran los acreedores. No para salvar a empresas obsoletas e inviables; sino, por el contrario, para que puedan sobrevivir las compañías que hoy sufren el racionamiento del crédito y que pueden caer si la recesión se alarga. Una Europa no integrada social y económicamente será fuente de futuros conflictos. Y es mejor resolverlos ahora que intentar hacerlo cuando sea demasiado tarde. Y tal vez sea conveniente recordar una conversación que mantuvieron Churchill y Roosevelt al final de la II Guerra Mundial: "En una ocasión", contaba el político británico en su imprescindible obra sobre la contienda, "me dijo el presidente Roosevelt que estaba pidiendo públicamente que le hicieran sugerencias sobre cómo llamar a esta guerra. En seguida le propuse: 'la guerra innecesaria'. No ha habido jamás una guerra más fácil de detener que la que acababa de arruinar lo que quedaba del mundo después de la contienda anterior". Palabra de Churchill.

!0 años de infarto...

Roberto Centeno EL DISPARATE ECONÓMICO A España le esperan diez o más años de crisis. Es la opinión de Hans-Werner Sinn, presidente del IFO (Information und Forschung; Información e Investigación), la institución de análisis y previsión económica mas prestigiosa de Alemania y de Europa. Para Sinn, en una entrevista concedida al diario El País, España necesita una devaluación interna adicional brutal -bajada de salarios y pensiones, para entendernos- del 30%. “España tiene una deuda pública de más de un billón de euros” que no podrá devolver, “y es mucho mejor una quita significativa que un rescate, como demuestra la historia de EEUU”. Sinn se refería a que en los años 20 numerosas infraestructuras norteamericanas fueron financiadas con deuda exterior, esencialmente europea. Al llegar la Gran Depresión, el Gobierno de los EEUU se declaró en quiebra y realizó quitas enormes de deuda. Es exactamente lo contrario de lo que han hecho estos ineptos que nos gobiernan, con la decisión suicida de rescatar con dinero público a todas las cajas y bancos insolventes en lugar de dejarlos quebrar. En contra de lo que ha sucedido en el resto del mundo, donde los acreedores han perdido hasta el 80% (caso de Grecia), Zapatero primero y Rajoy ahora decidieron endeudar a varias generaciones de españoles para devolver a las cajas y bancos alemanes y franceses hasta el último euro que tan irresponsablemente nos prestaron. “La crisis se generó por el excesivo flujo de capitales de Alemania hacia el Sur”, explica Werner Sinn. Han arruinado a los pequeños ahorradores privados miserablemente engañados, y el resto -es decir, el grueso del dinero- nos lo han robado a nosotros y a nuestros hijos. La barra libre del BCE y el rescate de 100.000 millones son precisamente para eso, para devolver los préstamos hechos por cajas y bancos europeos a cajas españolas incompetentes y corruptas, sin comprobar mínimamente su capacidad para devolverlos. Por eso, como ha sucedido en el resto del mundo, deberían haber sido los acreedores y no los contribuyentes quienes cargaran con las consecuencias de su irresponsabilidad, exactamente lo contrario a lo que estos insensatos han hecho. La deuda soberana a medio y largo plazo está en un 85% en manos de españoles y, además, hemos asumido como auténticos imbéciles toda la deuda a los bancos europeos causantes de nuestra ruina. Y ahora, una vez devuelto el grueso de las deudas, Europa ni puede, ni le compensa, rescatarnos. Iremos, como dice Sinn, a una quita. Pero ésta, al contrario que en Grecia, irá sobre nosotros mismos. El efecto deflacionista de la deuda Aparte del agravamiento de la recesión al que nos han conducido las disparatadas medidas de Rajoy, estamos entrando en una fase nueva, en una crisis más grave y profunda, como consecuencia del endeudamiento creciente y su efecto contractivo sobre la renta disponible. Comentaba la pasada semana Juan Laborda que estamos entrando en una “deflación por endeudamiento”: la incapacidad de los deudores para pagar sus deudas les lleva a reducir sus gastos al mínimo para poder hacerlas frente. Ello produce una caída adicional de la demanda efectiva, un incremento de las empresas en pérdidas y un crecimiento acelerado de la morosidad que pone de nuevo en cuestión, si es que alguna vez no lo estuvo, la viabilidad del sistema financiero. Se trata de un escenario cuasi catastrófico ya que perpetúa el estancamiento, lleva el paro a cifras inasumibles y a la quiebra del Estado, que se encuentra, técnicamente, en situación de burbuja de crédito unida a una desastrosa asignación de los recursos. La relación técnica entre deuda y deflación la explicó brillantemente en este medio Luis Riestra Delgado, y otro gallo nos cantaría si le hubieran hecho caso entonces. La idea de deflación por endeudamiento fue desarrollada por el economista Irving Fischer durante la Gran Depresión (1), para quien unos precios a la baja forzaban a los deudores a la “venta angustiosa de activos”, lo cual hundía adicionalmente precios y demanda agregada ya que, a la caída de ésta por la disminución de ingresos, se une el efecto de la devolución de la deuda. Como diría un castizo: albarda sobre albarda y el país entra en una espiral de quiebra. Deberían haber sido los acreedores y no los contribuyentes quienes cargaran con las consecuencias de la irresponsabilidad de las cajas españolas Es una dinámica deflacionista que estos necios que nos gobiernan son incapaces de entender. Sus conocimientos de economía no pasan de la estática neoclásica, pero las implicaciones dinámicas de la deuda, algo sencillo y de puro sentido común, se les escapan. Al recorte de salarios y las subidas de impuestos se unen las ventas de liquidación para pagar las deudas y los intereses. La espiral deflacionista descrita por Fischer funcionaba así: los recortes de salarios y las subidas de impuestos reducen la renta disponible, el consumo y la inversión se hunden y el precio de los activos baja, lo que produce las ventas en liquidación mientras la renta disponible de las familias se contrae, lo que genera más paro y más depresión. Los precios de los activos caen más aún, reduciendo la riqueza de las familias y de las empresas, lo que incrementa las quiebras y reduce ulteriormente la demanda efectiva. Una bola de nieve auténticamente diabólica; por algo se llama espiral deflacionista: el desastre se autoalimenta a sí mismo. Como consecuencia, el pesimismo y la falta de confianza se acentúan y el dinero no gastado ni invertido se acumula. Esto es lo que Fischer afirmaba que pasaría y es exactamente lo que ocurre: una espiral deflacionista que nos lleva al desastre y unos deudores que cuanto más pagan, más deben. Sin embargo, Fischer tenía un presidente capaz y con agallas, Franklin D. Roosevelt, y no un necio y un cobarde patológico como Rajoy, que se esconde en cuanto los problemas se agudizan y sólo da la cara cuando no tiene más remedio para decir estupideces como “la corrupción no es el problema” o “hay vida después de la crisis”. Fischer convenció a Roosevelt para realizar fuertes quitas de deuda, justo lo contrario de lo que han hecho estos miserables, porque ¿qué otro calificativo merecen quienes están arruinado a todo un pueblo y a las generaciones futuras, llevando a la desesperación a millones y al suicidio a no pocos, como en el aterrador relato del viernes de Juan Carlos Barba, para mantener intactos los privilegios de una casta política corrupta y sus más de dos millones de enchufados? El resultado final es claro: en contra de lo afirmado por el Gobierno y sus plumas mercenarias, tendremos una recesión aún más profunda en 2013. Bloomberg : "No se crean las cifras de déficit del Gobierno español” La semana pasada, una persona conocedora (la más conocedora, para ser exacto) de la situación económica de la Comunidad Valenciana comentaba a otra persona muy allegada a un servidor que el déficit de 2012 no ha sido el 3,45% comunicado a Montoro, quien lo ha incluido en el cálculo del déficit público sin comprobar nada, sino el 5,7%. Nada nuevo, excepto que en este caso tengo la cuantificación exacta, porque casi todas las CCAA y Ayuntamientos han hecho lo mismo. Pero lo que sí me ha sorprendido es que esta persona afirmara también que es “absolutamente imposible” recortar un solo euro más en Valencia. Las decenas de miles de enchufados, parientes y amigos, las televisiones, las embajadas, los coches oficiales, los chiringuitos (empresas) públicas, son absolutamente intocables. La única solución, según esta persona, es que Rajoy “reforme la financiación autonómica” y les dé todos los años 6.000 millones más. Exactamente en la misma línea que Valencia, Rajoy y sus mariachis afirman sin sonrojarse que el ajuste ha terminado y que ya no habrá más subidas de impuestos ni más recortes, porque el recortar los 100.000 millones de euros de despilfarro anual ni se plantea, como dijo Rajoy hace unos meses cuando Rosa Díez le exigía cambiar el modelo de Estado. La diferencia entre lo que gastamos y lo que ingresamos, que cada vez es mayor por el hundimiento de la economía -la previsión oficial de 2013 es de 77.000 millones de euros, y normalmente es la mitad de lo real- lo financian endeudándonos masivamente. Ya han emitido deuda por valor de 70.000 millones, la mayoría comprada por nuestros bancos con dinero prestado por el BCE al 1% y a tres años, de la que neta son 30.000 millones a devolver por nuestros hijos y nietos, y todo para seguir financiando el despilfarro, pues ni un solo euro irá ni a la economía productiva ni a los más necesitados. Los precios de los activos caen mas aún, reduciendo la riqueza de las familias y de las empresas, lo que incrementa las quiebras y reduce ulteriormente la demanda efectiva. Una bola de nieve diabólica El martes pasado, Bloomberg, la principal agencia mundial de noticias económicas, advertía de que no se creyeran las cifras de déficit del Gobierno español. Pero lo más preocupante era cuando se preguntaba por qué a España no se le computan como déficit las ayudas bancarias, cuando siempre ha sido así para el resto de países. La agencia se respondía a sí misma: porque el déficit español se iría a las nubes y “los inversores inundarían los mercados de deuda española”, algo que aterra a Bruselas. Lo que significa, pura y simplemente, que Bruselas está en el mismo carro de engaños y mentiras que Rajoy, y harán como que se creen el déficit a toda costa. Pero, eso sí, obligando a estos tramposos a hacer ajustes brutales en 2013. Esa es la única certeza: en 2013 tendremos más impuestos, menos pensiones, menos salarios y más, mucha más, deuda. Y es así como lo ve la inmensa mayoría de los españoles. Según la encuesta de febrero del CIS, nada menos que el 92,3 % ve la situación económica mala o muy mala, y la muy mala ha subido 7 puntos desde enero, y a un año vista casi la mitad la ve peor. Pero ahí tienen a De Guindos afirmando con toda su cara que “hoy estamos mejor que hace un año”. Serán él y sus múltiples amigos, porque la economía está cayendo al 3,2% interanual tres veces mas rápido que a principios de 2012; el paro se ha incrementado en más de un millón de personas en 14 meses; la deuda pública total se ha incrementado en 145.000 millones, el 13,9% del PIB; los salarios se han desplomado un 10% de media, y las familias han perdido el 25% de su riqueza, igual que en toda la Guerra Civil; el sistema actual de pensiones no se sostiene ya mientras elevan un 28% el déficit del Estado en términos homogéneos. ¿Eso es estar mejor? Es un insulto a la inteligencia y una burla inaceptable hacia un pueblo al que están llevando a la ruina. Y en medio de este desastre tenemos a un presidente que, noqueado y acorralado por un chantajista que le tiene cogido por la barba, es completamente incapaz de cumplir con sus obligaciones. Es por ello que Sáenz de Santamaría saldría para Berlín perdiendo la melena a explicar lo inexplicable, urgida por una Merkel que está que echa venablos viendo a este pusilánime que le ha mentido vilmente, arrodillado ante un presunto delincuente. Cuanto antes llegue el escándalo a los tribunales y Rajoy y la cúpula del PP se vean obligados a dimitir con deshonor y se convoquen nuevas elecciones, tanto mejor para España y para los españoles. PD: El próximo jueves a las 16.00 horas el colectivo de estudiantes Foro Universidad y Libertad me ha invitado a hablar en la Universidad de Valencia sobre "¿Sistema corrupto o corruptos en el sistema?". He aceptado encantado ya que demuestra cómo, al menos, parte de la sociedad civil y de la comunidad universitaria intenta movilizar el rechazo social masivo a una casta política que ha llevado la corrupción a todas las instituciones del Estado y arruinado a la nación, y obligarles a un cambio a favor del interés general y de la democracia. Desde aquí invito en el nombre del Foro y en el mío propio a todos los valencianos universitarios o no que quieran asistir a la conferencia y al debate. Para que conozcan quiénes son o para informarse del acto, esta es su web: Forouyl.wordpress.com. Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/espana/disparate-economico/2013/03/11/a-espana-le-esperan-diez-o-mas-anos-de-crisis-8154

Oro... quien te ha visto y quien te ve...

El Oro … ¿Muere? David de Bedoya Desde hace unos meses, en el mercado se rumorea con más fuerza que nunca la posible caída del oro. Tras la caída de precio de estos últimos días – similar, por cierto, a la ocurrida los dos últimos meses de 2011 – los inversores comienzan a plantearse si la gran burbuja está a punto de explotar. Además, estos últimos días hemos conocido que Goldman Sachs, Credit Suisse y Société Générale han decidido vender sus posiciones en oro, lo que ha generado – más si cabe – a muchos analistas más dudas de las que tuvieran antes. Por lo tanto, en este artículo trataremos de realizar una pequeña reflexión sobre el precio del oro, la oferta del oro, la demanda del oro y la posibilidad real de un gran colapso en su precio (y, refiriéndome a gran colapso me refiero no a que baje de 1.500$, sino que llegue a 200$). A nivel técnico podemos decir que el precio del oro ha recorrido un fuerte canal bajista desde septiembre de 2012, canal bajista que, a su vez, se ha caracterizado por una fortísima volatilidad. Empero, el movimiento que ha realizado el precio en el medio plazo ha sido de desplazamiento lateral, con una línea de soporte que ya podríamos denominar como un soporte fuerte (cercano a 1.500$ la onza) y una resistencia – también fuerte – en torno a los 1.800$. Lo que vemos en la gráfica es que, a priori, el precio del oro se mantendrá estable en dichos márgenes pese al canal bajista del corto plazo. La gran amenaza y la señal de alerta a nivel técnico sería que perforase los 1.500$ la onza, en ese caso sí podríamos estar ante una gran caída. Ahora bien, ¿cómo se encuentran la oferta y la demanda del oro? ¿qué reflejan? oro analisis técnico La Demanda de Oro Dejemos claro una cosa para hablar con propiedad de la oferta y la demanda del oro. El oro no está en burbuja, nunca ha estado en burbuja. Además, suponer que dicha burbuja existiría nos llevaría a la paradoja de los 200$. Al cabo, con una demanda global para usos distintos de inversión de oro que ha caído más del 25% en los últimos 13 años y un precio que, a su vez, se ha multiplicado por seis, asumir que el detrimento de dicha demanda global se corresponde con una fase especulativa del metal amarillo es extremadamente simplista – y nos llevaría a que el oro debería tener un precio de 200$ si se corrigiera la burbuja – por lo que no podemos aceptarla. La demanda del oro está conformada por la compra neta de oro por parte de los bancos centrales, la compra de oro para usos relacionados con la joyería, la compra de oro para usos tecnológicos y la compra del oro como inversión. Durante los últimos años, la demanda de oro para joyería o para tecnología se ha ido reduciendo. Si bien es cierto que la aparición de China e India en la escena internacional logró mantener ciertos niveles de demanda para estos fines (recordemos que, en términos totales, la demanda en China pasó de 200 toneladas en 2003 a más de 600 toneladas actualmente). Fuente: http://www.gurusblog.com/archives/oro-inversion-caida/11/03/2013/

Falta transparencia... iniciamos bien...

E. Lavilla / P. García Últimas noticias del autor Lara ficha a un polémico directivo de Orizonia y Renfe para lanzar su propio AVE 27/02/2013 La Plataforma 'Eurovegas No' y la ONG 'Pro Transparencia Acces Info Europe' llevan meses dirigiéndose a la Comunidad de Madrid solicitando información sobre los costes del proyecto de Eurovegas para el contribuyente, los posibles impactos ambientales y sociales del proyecto y los estudios de impacto que deberían hacerse antes de dar el visto bueno a Eurovegas. Hasta ahora, no han recibido respuesta. Por eso decidieron acudir al Defensor del Pueblo, que acaba de resolver la queja a su favor y da un severo tirón de orejas a la Comunidad de Madrid. La Comunidad de Madrid se escuda en que no puede dar acceso ni informar sobre lo que no es sino “una mera expectativa de implantación de un proyecto de carácter privado”, y llega a decir incluso que la responsable de informar en los ciudadanos “si ese es su deseo” es la entidad promotora, es decir Las Vegas Sands, propiedad del magnate estadounidense Sheldon Adelson. A estas alegaciones, el Defensor del Pueblo replica que cuando la Comunidad de Madrid “recibe solicitudes de acceso a la información y resulta que esta no obra en su poder, o incluso si obra pero no forma parte de un procedimiento terminado, entonces ha de comunicarlo así enseguida a los solicitantes”. En definitiva, el Defensor del Pueblo pide a los miembros de la Comunidad mayor transparencia e información a los ciudadanos. Según explica Alicia Costas Fernández, coordinadora de 'Pro Transparencia Acces Info Europe' y quien ha presentado la queja, “aún no se ha presentado el concurso público necesario para que concurran las empresas candidatas al proyecto”. Por eso el Defensor del Pueblo habla de mera “expectativa” de un “macro complejo de ocio y turismo” y pone de manifiesto que la Comunidad de Madrid “no sólo no ha contestado a los reclamantes sino que ahora justifica su falta de respuesta en que no ha recibido ninguna solicitud formal de la empresa para la implantación del proyecto”. La institución del Defensor del Pueblo llega a recriminarle al gobierno de Ignacio González que se ha saltado un trámite previo al principal (el concurso público que reclaman desde 'Pro Transparencia Acces Info Europe') y lo manifiesta de la siguiente forma: “La ley establece que la tramitación del estudio de viabilidad requiere un procedimiento administrativo previo al principal”. La institución termina solicitando a la administración madrileña información sobre dos puntos que considera esenciales: si ha sido presentada por Las Vegas Sands Corporation alguna solicitud para la aprobación como Centro Integrado de Desarrollo de un proyecto de juego, ocio y turismo de grandes dimensiones en la Comunidad de Madrid. Y si ha sido presentada por la empresa una declaración de viabilidad en principio y si ésta habría sido resuelta por el Consejero competente en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo. Fuente: http://vozpopuli.com/nacional/22611-el-defensor-del-pueblo-reprende-a-ignacio-gonzalez-por-falta-de-transparencia-en-eurovegas

lunes, 4 de marzo de 2013

Nuestro sistema piramidal de jubilación llega a su fin

Manuel Caraballo, 3 de Marzo de 2013
pensiones
Dentro de los sistemas de jubilación en los países más desarrollados disponemos de dos a grosso modo:
  • Un sistema de “capitalización” de forma pública, mixta privada, o privada pura por la que un individuo ahorra día a día para su jubilación futura.
  • Un sistema que podríamos llamar de “solidaridad intergeneracional” por el que una generación de personas activas mantienen a las jubiladas procedentes de las generaciones anteriores.
España se encuentra en el segundo caso.
Para que el sistema funcione se tiene que basar en una estructura piramidal que a su vez se sustenta en un crecimiento permanente de la economía, de la población activa, de la recaudación fiscal,… Nos encontramos con que este requisito se ha cumplido durante muchos años pero en la actualidad tenemos una economía que contiene estos parámetros justo al contrario: la población desciende (se reduce la tasa de natalidad por la crisis, y por la salida de españoles y de antiguos inmigrantes), la economía está en contracción (y más si hacemos la comparación en términos reales, descontada inflación), la recaudación fiscal cae de forma importante, cae el consumo, crece el desempleo,…
Para colmo de males, los gobiernos incrementan la presión fiscal, por lo que reducen la renta disponible de los ciudadanos, contrayendo el consumo y produciendo nuevo desempleo.
A esto hay que añadir el envejecimiento de la población por el cruce del incremento de la esperanza de vida y de bajas tasas de fecundidad.
Nos encontramos con un sistema basado en parámetros que no se cumplen y que sabemos a ciencia cierta que quebrará en algún momento de nuestra historia más próxima.

La incompatibilidad del incremento del consumo con la dotación de recursos para la jubilación
Sin necesidad de utilizar complejos sistema econométricos, podemos deducir que tanto un sistema como el otro contienen además otra contradicción fundamental en su funcionamiento: (que afecta al consumo)
  • Con el sistema actual, una parte de lo producido por la generación (o generaciones) en activo se debe retraer para mantener a los jubilados. Eso significa que esa parte retraída no se aplica al consumo y por tanto a la creación de nuevo empleo. Parece lógico pensar que un mayor porcentaje de retraimiento, menor crecimiento (o decrecimiento neto) de la economía que se traduce en desempleo.
  • Pero, por otro lado, si aplicamos el sistema de capitalización, es decir, que una generación debe hacer las dotaciones necesarias para el día en que se jubile, significa directamente lo mismo: parte de la capacidad de consumo actual se traslada al futuro.
En ambos casos, vemos que se reproducen los problemas relacionados con el consumo actual y el desempleo: ambos afectan al consumo actual ya que se traslada parte de la capacidad de compra para el futuro.
Podemos discutir si es más eficiente uno u otro o si lo es uno público, mixto o privado, pero la realidad es que parte de la capacidad de consumo desaparece de la economía durante un tiempo.

Todo parece indicar que las soluciones pasan por dos vías:
  • Incrementar de forma “artificial” la población activa a través de políticas incentivadoras de la natalidad, basadas como es lógico en generación de nuevo empleo.
  • Dotar al sistema de recursos para que nuestro país sea atractivo para la inmigración.

Ambos sistemas están condenados al fracaso por una cuestión básica: ambos obligan a que nuestra economía previamente crezca y sea atractiva, genere confianza y estabilidad, que se traducirá en una menor incertidumbre en el empleo. Ninguno de esos requisitos se cumple actualmente, y me temo que difícilmente lo hará en un futuro inmediato.
Aún suponiendo que ambos requisitos fueran posibles en un ejercicio de creatividad económica, se trataría de soluciones a corto plazo. Simplemente se solucionarían los problemas acuciantes actuales, pero trasladaría hacia el futuro el mismo problema, solo que acrecentado. Llegará un momento en que el problema llegue de nuevo con una población mayor.

¿Qué podemos hacer entonces?
El problema básico pienso que es de raíz esencialmente política.
Hay una cuestión que es de pura aritmética: lo que se retrae a la generación actual para la futura, o lo que la actual destina para su jubilación (depende de qué sistema se utilice), es lo suficiente dañina para la economía porque reduce el consumo actual y con ello deteriora el nivel de empleo, y poco a poco va siendo insuficiente para que las clases pasivas puedan vivir a un nivel de vida razonable dado que cada vez disfrutamos de una mayor esperanza de vida.
Pongo un ejemplo que lo aclara y sin ánimo de ser exhaustivo. Suponemos una país con una esperanza de vida de 70 años con una edad de jubilación a los 65 años. Las personas trabajan durante su vida activa para disfrutar de una jubilación media de 5 años. El sistema puede funcionar bien.
El problema viene cuando con los mismos años trabajados hay que mantener a una población que tiene una esperanza de vida que supera los 80 años. Los recursos detraídos de la economía, por lógica, serán mayores con las graves repercusiones que acarrean al nivel de consumo y por tanto al empleo.
Parece lógico pensar que si debemos recuperar nuestro nivel de empleo perdido por esta causa, hay que retraer menos recursos de la economía y, por tanto, reducir de alguna manera los recursos destinados al mantenimiento de las clases pasivas.
Por tanto, si queremos que nuestra economía funcione, aplicando un sistema de capitalización o de solidaridad intergeneracional, debemos optar por dos sistemas:
  • Reducir de forma importante los recursos destinados al mantenimiento de estas clases.
  • Alargar de forma igualmente importante los años de vida activa.
No parece razonable, ni siquiera justo, la primera solución, máxime si estamos hablando de un sistema de capitalización. Parece más lógico aplicar la segunda solución; al fin y al cabo, en ninguna cabeza cabe que estemos prácticamente el mismo número de años trabajando que cobrando una pensión.
Para que no haya dudas al respecto, aclarar aquí que los problemas más serios de nuestra economía no es éste. Si comparamos este problema con otros muchos, especialmente los referidos al mal funcionamiento de nuestras administraciones públicas, amén de despilfarros y corrupción generalizada, baja productividad, bajo nivel de emprendeduría, ineficiencias de todo tipo, falta de unidad de mercado, clientelismo político de las empresas, duplicidades de todo tipo y un largo etcétera, podemos decir que se trata de un mal menor.
Existe una tercera vía que permita el mantenimiento del sistema más o menos como está en la actualidad sin que el retraimiento mayor en impuestos sobre las remuneraciones de los ciudadanos afecte al consumo y, por tanto,  al empleo. Se trata de incrementar la retribución del trabajo en términos reales de forma relevante. Sería una solución estupenda, porque por una parte el consumo no se debilita y por otra existen más recursos, sea de forma privada o pública, para cubrir las necesidades de las clases pasivas sin aumento de la edad de jubilación y sin minoración de la retribución percibida.
Evidentemente esta solución choca frontalmente con la necesaria eficiencia que hay que procurar en toda economía si queremos que esta sea competitiva a nivel mundial.
En suma, y descartando esta tercera vía, no debemos equivocarnos, el problema de cómo financiar a las clases pasivas es grave y es obligado buscar soluciones rápidamente.
La salida a este problema pasa por la toma de decisiones políticas valientes.
Imagen de Manuel Caraballo
Fuente:  http://www.gurusblog.com/archives/sistema-piramidal-pensiones/03/03/2013/

Secuestrar el presupuesto... lección de hoy...

Hay que secuestrar el presupuesto


Por qué defiendo el secuestro  presupuestario  en EEUU 
“A billion here, a billion there -sooner or later it adds up to real money." Everett Dirksen
“Deficit reduction is painful, so better to get it over with now”
Esta semana se han liquidado 12.000 millones de dólares en futuros bursátiles americanos. El jueves, un minuto antes del cierre, se vendieron 5.000. Hay miedo al “secuestro del presupuesto” y la incertidumbre del techo de deuda, que comentamos aquí. Y es un miedo infundado promovido por los defensores del gasto excesivo -bancos de inversión y analistas los primeros-.
Estados Unidos debe secuestrar el presupuesto, ya. Es imperativo. Si no, las dudas sobre las cuentas públicas pasarán a convertirse en certezas.
Hay muchas lecciones que podemos aprender del problema fiscal de Estados Unidos, que va camino de superar a Grecia en deuda sobre PIB. La primera es que imprimir moneda y monetizar deuda simplemente no genera crecimiento. La patada hacia delante solo aumenta la bola de nieve. La segunda es que los problemas estructurales de gasto deben afrontarse de manera decisiva, y casi quirúrgica, porque luego los parches son peores.
 
Un problema de gastos, no de ingresos
El problema en EEUU no es de ingresos –que se solucionó con el vencimiento de parte de las deducciones fiscales-, sino de gasto excesivo. Un gasto público, que -ajustado por inflación- ha sido el más alto desde 1951, durante el mandato del presidente Obama (datos Office of Management and Budget). Como comentábamos aquí, el gasto público se ha disparado durante la administración Obama a un 24% del PIB de media, comparado con un 22% en la época de Reagan, un 19% durante los mandatos de Bush padre e hijo, y un 17% con Clinton. En España, el gasto público es ya el 45% del PIB -algunos cálculos llegan al 52%-.
Los ingresos fiscales de EEUU en 2012 subieron –gracias fundamentalmente al sector de petróleo y gas y a los impuestos a las personas físicas- a 2,45 billones de dólares (trillones americanos), un aumento del 6%.Tras el vencimiento de los beneficios fiscales de diciembre 2012, los ingresos volverán a subir en 2013 un 7%... Pero, oh sorpresa, la máquina que lo fagocita todo, el gasto público, llevaría a EEUU a aumentar su déficit de nuevo, a pesar de las subidas de impuestos. ¿Les suena?
En Estados Unidos, muchos claman por subir impuestos “a los ricos”, el cuento del “sistema Buffett”. Es un engaño, porque lo que esconde es la destrucción de la clase media, que es la que sufre la represión financiera. Aumentar un 45% los impuestos a los ricos no reduce el déficit ni en un 0,1% -al ser progresivo-. Es un subterfugio para seguir gastando y exprimiendo a los trabajadores asalariados.
Es cuestión de matemáticas. Aumentar los impuestos a los ricos no sube los ingresos de un 16% del PIB a un 22%. La riqueza total de los mayores millonarios de EEUU aumentó en 2012 en 4.000 millones de dólares. Si les hubieras podido confiscar el 100% de ese incremento –irreal a todas luces- no se hubiera reducido prácticamente nada el déficit, que es de un billón (trillón americano).
Los gastos y por qué no es sostenible mantenerlos
Un 21% del presupuesto americano se gasta en un sistema de salud caro e ineficiente -Medicare, Medicaid y CHIP-. Supone 769.000 millones de dólares. Otro 20% del presupuesto americano (718.000 millones de dólares) se gasta en defensa y, finalmente, un 20% a la seguridad social, que sostiene a 35,6 millones de pensionistas.
Y ahí está el problema. El número de trabajadores por pensionista era de 5,1 en 1960, pero había descendido a menos de 3 en 2012, y se espera que caiga a 2,2 en 2030. ¿Les suena? En España ya es menos de 2 trabajadores por pensionista.
Aunque suene “políticamente incorrecto”, Mitt Romney tenía razón. Un sistema donde más del 40% de la población vive de apoyos estatales y no contribuye, hunde a la clase media si atacamos el problema desde los impuestos. Donde se equivocaba Romney era en pensar que podía aumentar o mantener el gasto de defensa, que es insostenible.
La solución está en cortar gasto y la independencia energética
Pero la solución, de nuevo, está en las materias primas y en reducir los gastos. Estados Unidos ya importa menos de 6 millones de barriles al día de petróleo, la cifra más baja desde 1992, gracias a la revolución de producción domestica. Si les interesa, lean aquí el camino a la independencia energética de EEUU. Esto tiene un efecto positivo adicional. Hay que gastar menos en ser el policía de Oriente Medio, que en mis cálculos supone casi un 12% del gasto de defensa americano anual.
Pero si se va a sostener el sistema de seguridad social y sanitario, los recortes deben ser quirúrgicos, continuados y sistemáticos. Por eso, el secuestro es un método que funciona. Porque quita poder decisor al que gasta, se corta matemáticamente y obliga a ser eficiente aunque no se quiera.
El impacto del secuestro
El gobierno federal tiene 2,2 millones de funcionarios y otros ocho millones contratados –compárenlo con nuestros 3,2 millones para una población varias veces inferior-. Se estima que el secuestro lleve a un recorte de al menos 800.000 empleados públicos. Y se puede hacer ahora, precisamente, que los sectores de alta productividad están generando empleo de calidad.
En cuanto al PIB, Macroeconomic Advisors (MA) espera un impacto del 1,3% en 2013 y del 0,6% en 2014. Irrelevante comparado con la mejora de la factura energética que EEUU está llevando a cabo por aumento de producción doméstica. Por ello, estoy convencido de que si se secuestra el presupuesto la caída de PIB no va a ser la que predicen algunos. Ahora, si se mantiene el gasto, el efecto destructor del endeudamiento sí va a tener un impacto en subidas de impuestos y caída de actividad económica.
Menos de un 10% de las ventas del índice S&P 500 depende del gobierno y un 75% de ese impacto recae en los sectores de defensa y farmacéutico-sanidad. De hecho, de los recortes anunciados, más del 50% son en defensa. Es decir, que el secuestro del presupuesto tiene un impacto muy limitado sobre los sectores que realmente generan empleo y riqueza en Estados Unidos, tecnología, servicios y petróleo.
Para mí, el miedo al secuestro es simplemente la reacción de un mercado adicto a la deuda y enganchado a las apuestas inflacionistas. Y, como tal, es una oportunidad para invertir en EEUU fuera de los sectores afectados –defensa y healthcare-.
Un mercado 'yonki' que pide deuda
Este no es un mercado de inversores y gestores públicos prudentes -sí, los políticos son también “el mercado”-. Es un mercado de yonkis esperando que se inyecte más droga al enfermo de la economía global. Y hay que temerlo por ello. Deuda con más deuda a costa de generaciones futuras, aunque todas las medidas de patada hacia delante no funcionen. Por eso, siempre digo que tengamos cuidado con legislar mirando a lo que pide un mercado adicto. Si premia el gasto y la inflación, como ocurre hoy, es pan para hoy y desastre para mañana.
¿Por qué defiendo el secuestro del presupuesto? Primero, porque el impacto máximo es de un 1,3%-1,5% del PIB, menos de un 1,2% en las empresas del S&P 500, pero extremadamente positivo para el déficit, ya que supone –junto a las otras medidas adoptadas- reducir hasta un 30% el déficit anual.

 
Por otro lado, lo defiendo porque no requiere tremendas negociaciones políticas y compromisos, es automático, incuestionable y –lo más importante- duradero. Es decir, su efecto en el gasto se extiende a más de un año.
¿Secuestrar el presupuesto en España?
Aprendamos a no llegar a una situación similar a la americana. No nos contemos el cuento de la lechera de las exportaciones, que además se están desacelerando, y como comentaba El Confidencial aquí, evitemos que España siga siendo el país de la eurozona con mayor déficit público, gastando unos 100.000 millones de euros más de lo que ingresa, a pesar de una subida de impuestos brutal que ha llevado a los ingresos del Estado a subir imperceptiblemente, incluidas las trampas en facturas y adelantos. Cuando los gestores son incapaces de administrar correctamente sus presupuestos, se les reduce. Si es automáticamente, mejor. Si dejamos la ejecución a su albedrio, siempre se llega a la trampa del “cuarto trimestre”. Gastar y esconder.
Secuestrar el presupuesto es sano. Obliga a ser eficiente y gestionar los recursos desde la realidad, no desde el cuento de “el año que viene todo sube”. La política del avestruz no sirve.
Sí, Estados Unidos seguramente subirá el techo de deuda en abril, pero su situación de gasto y deuda ya no es compleja, es dramática. Y la política de bajar tipos, imprimir, sostener un gasto inútil y monetizar deuda no funciona. Pero aún hay gente que pide repetir. No me cuenten historias de puestos de trabajo creados, que se hubieran creado igual sin esas políticas monetarias, porque vienen de sectores globales como sanidad y petróleo... o que “hubiera sido peor”, el engaño más insultante cuando se incumplen todos los objetivos de creación de empleo, reducción de déficit y deuda que se pretendían conseguir con las políticas expansivas.
Si Estados Unidos se “pone las pilas”, y por fin reduce gastos, tendrá un cierto impacto en las previsiones optimistas de todo el mundo. Pero ese impacto, si se aprovecha ahora que muchos de los sectores de alta productividad están funcionando, es parte de la solución. Adaptarnos todos, sobre todo los gobiernos, a un mundo que no es todo crecimiento, pero que tiene mucho futuro si se permite a las empresas florecer.
Pero si Estados Unidos, y nosotros con ellos, seguimos con la política del avestruz, los problemas volverán a presentarse unos meses después. Seguro.
Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/economia/lleno-energia/2013/03/02/hay-que-secuestrar-el-presupuesto-8126

Carencia de hipoteca... de de otras cosas...


Conceden a Urdangarín una carencia de cuatro años en el pago de la hipoteca

| Actualizado 02 Marzo 2013 - 02:30 h.
iñaki urdangarín conversa con su abogado a su llegada a los juzgados de palma efe
iñaki urdangarín conversa con su abogado a su llegada a los juzgados de palma efe
La Caixa, el banco que concedió a Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina la hipoteca de su casa de Pedralbes, en Barcelona, ha ofrecido a los duques de Palma un período de carencia de cuatro años en el pago de la hipoteca, indicó la cadena Antena 3.
Durante ese período, el duque de Palma no tendría que hacer frente al pago mensual de la hipoteca y en el caso de hacerlo sería con un interés muy bajo.
El abogado de Urdangarín, Mario Pascual Vives, ya había señalado el jueves que Urdangarín tiene problemas para hacer frente al pago de la hipoteca.
El letrado explicó ayer que el duque de Palma está buscando “permanentemente” trabajo para poder frente a los pagos de la hipoteca de su casa de Pedralbes.
El yerno del rey había señalado, durante su última declaración ante el instructor del caso “Nóos”, que no había podido hacer frente a los dos últimos recibos trimestrales del crédito hipotecario concedido en 2004 por La Caixa.

80.000 euros
También en esa declaración, Urdangarín señaló que disponía en la actualidad de 80.000 euros en el banco, extremo que el abogado no precisó ayer: “Creo que declaró –ante el juez de Palma José Castro– algo al respecto, pero no sabría decirles la cifra; quizá menos”.
Asimismo, negó tener información alguna en referencia a las informaciones que apuntan que su cliente solo destinó un 1,5% de los más de 600.000 euros de donaciones a la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (Fcdis), considerada sucesora del Instituto Nóos después de que dejase de presidir esta entidad por recomendación de la Casa Real: “No sé. No llevábamos la gestión de esa fundación. No se lo puedo decir, lo lamento”.Fuente:
http://www.diariodeferrol.com/articulo/espana/conceden-a-urdangarin-una-carencia-de-cuatro-anos-en-el-pago-de-la-hipoteca/20130302005343035501.html

jueves, 28 de febrero de 2013

El consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Saez.

El consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Saez.- EFE


La Sala Tercera del Tribunal Supremo hizo pública este martes la sentencia que anula parcialmente el indulto concedido en noviembre de 2011 por el Gobierno en funciones de José Luis Rodríguez Zapatero al consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz.
La resolución reprocha al Ejecutivo haberse saltado la ley de Indulto y la Constitución, al haber extendido la medida de gracia a "cualesquiera otras consecuencias jurídicas o efectos derivados de la sentencia, incluido cualquier impedimento para ejercer la actividad bancaria".
El Supremo señala que, de acuerdo a la Ley de indulto de 1870, el Gobierno puede perdonar la pena a un condenado, pero "no excepcionar, para personas concretas, un mandato general contenido en una norma reglamebntaria", como hizo con Sáenz al establecer con la medida de gracia que para él no es de aplicación el real decreto, de 1995, que establece que no tienen honorabilidad para ser banqueros quienes tengan antecedentes penales por delitos dolosos.
Llevar más allá de la pena "la extensión de la gracia", señala el Supremo, "no sólo contraviene la ley que la ordena, sino la propia Constitución".
La sentencia define la prerrogativa de indulto del Gobierno como "una intromisión del poder ejecutivo en los resultados de un proceso penal, seguido con todas las garantías y en el que se ha impuesto por los tribunales la consecuencia (pena) prevista en la Ley para quien ha cometido un delito".
El indulto sería una prerrogativa excepcional que sólo puede aplicarse con sujeción del Gobierno al principio de legalidad, recogido en la Constitución. Y en el caso de Sáenz, el Ejecutivo incumplió doblemente la Ley: al condonarle en la práctica los antecedentes penales, y al dejar de aplicar para una persona concreta una norma general como es la que regula la honorabilidad para ejercer como banquero.
La defensa del consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, anunció que recurrirá la sentencia del Tribunal Supremo ante el Tribunal Constitucional, según señalaron a Efe fuentes de la entidad. El recurso de amparo se formulará "por infracción del derecho de igualdad y del derecho a tutela judicial efectiva". Antes de ese recurso, como paso previo, la defensa de Sáenz presentará un incidente de nulidad. Fuente: http://www.publico.es/451287/zapatero-se-salto-la-ley-y-la-constitucion-al-indultar-al-banquero-saenz

lunes, 25 de febrero de 2013

De cómo la burbuja destruyó instituciones

El otro día mencionaba en Twitter que la selección de élites es a la Ciencia Política lo que la productividad es a la Economía: sabemos que es importante, sabemos que hacerlo bien o mal explica un montón de cosas, y realmente no tenemos una teoría explicando cómo mejorarla. Tener buenos políticos es importante, pero no tenemos demasiada idea sobre cómo producirlos o de dónde salen.
Jesús Fernández-Villaverde, Luis Garicano y Tano Santos se preguntan precisamente eso en un artículo reciente. Los autores se dan cuenta que la toma de decisiones en muchos países de la eurozona empeoró de forma dramática en los años inmediatamente anteriores a la crisis, y no parece haber mejorado durante la gran recesión. No que los políticos españoles hubieran sido espectaculares pre-burbuja, pero las élites de los dos partidos parecen haberse vaciado de talento de forma inexplicable.
Los autores creen que esta caída en la calidad de muchos gobiernos europeos se debe, en gran medida, a la misma burbuja financiera. En tiempos “normales”, cuando la economía de un país no está creciendo de forma desaforada gracias a toneladas de crédito exterior con tipos de interés reales negativos, cuando un político incompetente comete un error de bulto es relativamente fácil identificarle. Los votantes ven un proyecto fallido, un aumento del déficit, un frenazo al crecimiento económico o una empresa cerrando, y el líder político que ha tenido la brillante idea de hacer experimentos es derrotado en las urnas.
En tiempos de burbuja financiera, sin embargo, este mecanismo se debilita enormemente. Primero, dado que la economía está creciendo de forma artificial muy por encima de su velocidad de crucero habitual, los errores son mucho menos visibles. Un alcalde o gobierno autonómico puede estar llenando su terruño de elefantes blancos sin orden ni concierto, pero dado que los ingresos fiscales están creciendo sin parar el presupuesto parece no resentirse nunca. Con los mercados financieros dando crédito a todo aquel que pida, de hecho, el político medio ni siquiera tiene que preocuparse por recaudar impuestos; con tipos de interés negativos ni siquiera tiene una restricción presupuestaria a corto-medio plazo.
Esta relajación sobre el control de los políticos no es sólo cosa de los votantes; los mismos políticos tenderán a  dejarse ir al cabo de un tiempo. Un político español en el 2005-2006 tenía bastantes motivos para creerse invencible: la economía crecía sin parar, todo el mundo te prestaba dinero como si fueras la mejor inversión del mundo y todo proyecto que impulsabas parecía enormemente rentable. Si todo lo que haces parece funcionar, a medio plazo empezarás a creer que las recetas económicas de tiempos pasados (cosas como no gastar lo que no tienes, creer que el déficit exterior de una economía es un problema o que el precio de la vivienda a veces baja) ya no son relevantes, y dejarás de prestarle atención. La esencia de una burbuja financiera es que los pesimistas están en los correcto a largo plazo, pero parecen estar profundamente equivocados a corto (“mira, la economía sigue creciendo. ¿Qué crisis?”), así que sus ideas pronto dejarán de ser populares dentro del partido. Es la historia del PSOE echando a Solbes, o Rajoy prescindiendo de Pizarro a pesar que ambos se daban cuenta que estábamos en una espiral insostenible. El resultado son élites que “olvidan” cómo funciona la economía, y creen que los años de la burbuja eran normales.
Segundo, en tiempos burbujiles los políticos pueden actuar de forma estratégica dando señales erróneas a los votantes. Dado que el estado tiene una restricción presupuestaria muy débil cuando el crédito es tan abundante (“el dinero sobra”),  uno siempre puede aprobar medidas que dan réditos enormes a corto plazo sin prestar atención a costes futuros. De nuevo hablamos de esa miriada de elefantes blancos por todo el país, aeropuertos vacios y (me temo) algunas líneas de AVE espantósamente inútiles. Las entidades financieras, por supuesto, también participan en este juego, concediendo créditos a todo aquel que tenga pulso, por mucho que vayan a saltar por los aires diez minutos después. Total, ellos ya ha cobrado su bonus o salido reelegidos.
Tercero, y de forma expecialmente significativa en España e Irlanda, una burbuja inmobiliaria es notoriamente complicada de traducir. La competitivad industrial o las exportaciones son fácilmente comparables; es fácil ver cuando un país está haciendo las cosas bien o mal. El precio de un apartamento en Torremolinos, sin embargo, es bastante más complicado de analizar de forma aislada; es muy complicado predicir su valor de aquí cinco años, y mucho más complicado saber si el préstamos que financió su construcción y compra es sólido o basura apestosa, especialmente cuando todo en la economía parece estar desafiando la ley de la gravedad.
Para terminar, tenemos el problema del aprendizaje de los políticos y élites financieras, o más concretamente como estos pueden acabar creyendo que todo lo hacen bien. Es casi imposible castigar a los malos y premiar a los buenos en una burbuja, precisamente porque no vemos a los malos en ningún sitio. Cuando un político se acostumbra a ganar elecciones, un banquero a ser regado con millones y nada parece salir mal, este acabará deportando a sus críticos y rodeándose de cretinos igualmente convencidos que todo es maravilloso. Cuando llega la crisis, el resultado es una élite política encantada de haberse conocido con un montón de proyectos que de repente tienen costes muy reales y con miles de inversiones que resulta eran una idea horrible apareciendo simultáneamente.
Una burbuja financiera, por tanto, no sólo es un desastre económico: potencialmente, tiene un coste político enorme. El mecanismo central de una democracia es tener un sistema con el que apartamos a los inútiles y premiamos a los competentes. En la década pasada la burbuja hizo casi imposible detectar a los idiotas, y les dio herramientas de sobras para que estos se regaran de premios. La burbuja vació las élites de talento, y encima dejó un legado de cretinos que se creen maravillosos al mando. Es una conclusión deprimente. Fuente: http://politikon.es/2013/02/15/de-como-la-burbuja-destruyo-instituciones/

jueves, 21 de febrero de 2013

Universidad y reforma...

Sobre la reforma universitaria

Poner el cascabel al gato es lograr que los cambios se apliquen y no queden diluidos en la burocracia. La clave es dar los instrumentos a las autoridades académicas para que actúen contra los grupos de presión

Hace unos días, EL PAÍS proponía 10 reformas en defensa de la democracia y el progreso económico, entre otras un pacto educativo que garantice la formación de capital humano y la investigación, basado en un sistema de criterios, incentivos y controles ajeno a los vaivenes políticos. Unos días más tarde, el Ministerio de Educación hacía públicas las propuestas para la mejora y eficiencia del sistema universitario español de la comisión de expertos nombrada hace unos meses por el propio ministro. El problema que se pretende resolver, según se deduce del texto, es el exceso de uniformidad y la escasa diversidad del sistema universitario español que ni atiende debidamente las necesidades sociales de formación e investigación ni tiene instituciones de prestigio entre las primeras 200 del mundo. ¿Garantizarían dichas propuestas esa imprescindible y urgente transformación de tan vetusta institución en caso de que llegaran a convertirse en la cuarta ley universitaria de la democracia? Personalmente tengo serias dudas al respecto.
El documento es claro y está bien redactado. Reconoce la contribución de la universidad a la sociedad, muy inferior a la que se espera de ella, e identifica algunos de los males que le impiden mejorar, entre otros muchos: el perfil académico de los profesores, con un bajísimo índice de investigadores entre ellos; unas titulaciones prácticamente idénticas en campus situados a escasos kilómetros unos de otros; las malas prácticas de contratación y la extrema burocratización de la vida académica; y, por supuesto, la ausencia de verdaderos controles externos. No hay duda de que la universidad sería mejor si se asumieran la mayor parte de las propuestas, es decir: si las oposiciones fueran públicas y abiertas internacionalmente; si la investigación fuera determinante para acceder a un puesto docente y para ocupar cargos de responsabilidad; si las universidades compitieran y colaboraran entre sí; si hubiera una mayor movilidad de estudiantes y profesores; si los claustros fueran más reducidos y operativos; si los rectores fueran nombrados entre académicos de “reconocido prestigio”. Las propuestas son quizá las mejores de los últimos años, sin ser ni novedosas ni revolucionarias; lo importante sin embargo no es que lo sean, sino que resulten eficaces para mejorar sustancialmente la universidad.
Ahora bien, nada hace prever que la universidad sea capaz de reformarse a sí misma simplemente porque una nueva ley así lo diga. Las grandes universidades contemporáneas no han surgido de proyectos de reforma de las ya existentes, sino de verdaderas refundaciones en las que la selección de su principal activo, los profesores, ha sido tan importante como el diseño del nuevo entorno institucional. En España, este proceso no se ha llevado nunca a cabo. En los dos últimos siglos, solo dos textos legislativos han contemplado la renovación completa de sus claustros como paso previo a la reforma de la universidad, con garantías económicas para quienes se vieran forzados a abandonarla: el reglamento de 1821 y el Estatuto de Autonomía de la Universidad de Barcelona de 1933, por motivos muy distintos, como es fácil imaginar. La depuración de los claustros universitarios tras la Guerra Civil se hizo por otras vías legales. Llegada la democracia, la Ley de Reforma Universitaria de 1983 estableció un nuevo marco institucional, pero al mismo tiempo consolidó en sus puestos, e incluso promocionó, a los profesores vinculados a la universidad en aquel momento, a través de las disposiciones transitorias, con lo cual cometió una especie de suicidio administrativo. Bajo el amparo de una mal definida “autonomía universitaria” y en ausencia de mecanismos eficaces de control social, dichos profesores patrimonializaron la universidad, aplicando de la ley lo que les convenía y soslayando lo que no les interesaba, con la total pasividad del ministerio. Algunas de las propuestas sugeridas por el actual comité de expertos las contemplaba la propia LRU, como la necesidad de implantar una contabilidad analítica, que 30 años después aún no existe; o el requisito de que nadie pudiera aspirar a un puesto de funcionario en la universidad donde se hubiera doctorado sin antes pasar uno o dos años en otra universidad, requisito que se soslayó durante años mediante “certificaciones” pactadas entre universidades hasta que, según me confesó el entonces secretario de Estado, se anuló mediante decreto “para adecuar la ley a la realidad”.
Siguiendo la tradición española, las propuestas no proponen una renovación de los claustros universitarios, sino la consolidación de los derechos adquiridos de funcionarios y profesores acreditados, entre los que yo misma me encuentro. No se plantean, tampoco, una cuestión de fondo de la que depende el éxito del nuevo diseño institucional: cómo conseguir que los más de 51.101 profesores funcionarios, “de los cuales el 57,6% tiene una actividad investigadora nula o inexistente”, según el informe, a los que se suman más de 50.000 entre interinos y contratados cuyos méritos se desconocen, acepten la reforma y no la dinamiten desde dentro, con o sin la ayuda de algún que otro partido político. El meollo del problema está en poner el cascabel al gato, es decir, en encontrar la manera de que la reforma verdaderamente se aplique, en lugar de quedar diluida en una maraña de legislación y guerrilla burocrática, como ha ocurrido con las anteriores. La clave está en los instrumentos que se otorguen a las nuevas autoridades académicas para que puedan actuar contra el poderoso lobby universitario en lugar de ser, como las actuales, su cabeza visible. El fracaso de los consejos sociales, que debían haber defendido los intereses de la sociedad frente los corporativos, es sintomático y se debe a que han carecido de esos medios de actuación. Fueron los incentivos y los instrumentos los que fallaron, no la idea en sí, lo que debe tenerse muy presente en el futuro.
Es cierto que las propuestas recomiendan implantar incentivos, tanto personales como institucionales. Pero sus sugerencias en esta materia son muy pobres y se limitan a aconsejar el establecimiento de diferencias salariales entre los profesores, hoy escasísimas, y a proponer que el sistema de financiación de las universidades se vincule a la docencia e investigación y “al extraordinario valor que su actividad aporta al conjunto de la sociedad” cuya “estimación es muy compleja”. Los expertos pasan la patata caliente al ministerio para que “establezca un conjunto de criterios e indicadores objetivos”, es decir, proponen que se estudie el tema. Sorprende que no hayan analizado los distintos modelos de financiación de las universidades públicas que muchas comunidades autónomas tienen ya implantados y que contemplan ese tipo de “indicadores objetivos”. El de la Comunidad de Madrid, negociado y aprobado siendo yo misma responsable de la política universitaria y de investigación, recogía ambas vertientes, docencia e investigación, y fue un poderoso incentivo para que las universidades iniciaran un gradual proceso de cambio. Por desgracia, no ha tenido continuidad.
Sin incentivos adecuados ni controles posteriores no hay reforma educativa de verdad
Los incentivos, especialmente los económicos, provocan respuestas inmediatas por parte de las instituciones y de los individuos; las regulaciones, por el contrario, solo desatan mecanismos de resistencia al cambio que, de hecho, acaban desvirtuando el nuevo marco institucional. Sin incentivos adecuados y sin controles posteriores eficaces no hay reforma verdadera. Lamentablemente, sin embargo, la aportación de las propuestas en ambos sentidos es claramente insuficiente y contrasta con lo prolijo del resto de las recomendaciones, que se insertan en la mejor tradición intervencionista y reguladora española. Espero que el actual Gobierno sea consciente de los obstáculos a los que se enfrenta una auténtica reforma de la universidad y tenga la voluntad política de establecer un marco institucional adecuado, de vacunarlo contra los virus académicos y políticos que han hecho abortar tantos otros proyectos bien intencionados, de dotar a los nuevos responsables universitarios de los incentivos adecuados para implantarlos en un medio hostil al cambio, y de dar a la sociedad los mecanismos de control imprescindibles que garanticen su éxito.
El país se juega su futuro.

Clara Eugenia Núñez es profesora titular de Historia Económica (UNED) y exdirectora de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid
Fuente:  http://elpais.com/elpais/2013/02/19/opinion/1361288723_130900.html